Recurso de apelación contra sentencias dictadas en procedimiento de delitos leves
Marginal : 908239

RECURSO DE APELACIÓN CONTRA SENTENCIAS DICTADAS EN PROCEDIMIENTO DE DELITOS LEVES

 

 

A L   J U Z G A D O

 

            Dª. ......... , Procuradora de los Tribunales y de D. ......... en las diligencias de referencia ante el Juzgado comparezco y como mejor en derecho proceda, DIGO:

 

             Que mediante el presente escrito pasamos a interponer Recurso de Apelación  contra la sentencia dictada en fecha ............... y notificada a esta parte el mismo día, ello al amparo de lo dispuesto en los Arts. 976 y concordantes de la L.E.Cr. y de conformidad con los Arts. 790 a 792 del mismo texto legal pasamos a fundar los motivos de impugnación en atención a las siguientes:

 

 

A L E G A C I O N E S

 

            La sentencia impugnada condena a D. ............ como autor responsable de  un delito leve del que resultaba ser acusado al recurrido D............. no quedando acreditado los hechos que aparecían en la denuncia.

 

            Se reprocha a mi patrocinado la omisión de las debidas cautelas y prevenciones en la realización de la obra de derribo del inmueble vecino al siniestrado y que, a juicio del juzgador, fueron la causa del derrumbe producido en la pared medianera de la finca sita en el nº ………  de la C/, ......................, dos años después de aquella obra, al no practicarse medida alguna de aseguramiento del inmueble siniestrado que impidiese el resultado acaecido.

 

            Esta parte, discrepando de la tesis del Juez "a quo" estima que, tanto de la prueba evacuada a lo largo del Juicio Oral, como de la "practicada anticipadamente" y que de hecho ha venido a constituirse en una  verdadera fase instructora, no puede predicarse como culposa la actuación del arquitecto Sr....... por una supuesta infracción del objetivo deber de cuidado que le era exigible, ni desde luego puede serle imputado el resultado, tanto desde criterios meramente causales como normativos, y ello como consecuencia de la existencia de un conjunto de causas concurrentes, de las que no es ajeno incluso alguno de los  perjudicados, que han contribuido en su conjunto de manera eficiente a propiciar tan luctuoso resultado, y que impiden en todo caso formular cualquier tipo de reproche  sobre la actuación de mi representado en vía penal, como a continuación pasamos explicitar:

 

            PRIMERA.-  La actuación del Sr. ..... en el derribo de la finca nº...... de la C. ......... se ajustó totalmente a los deberes objetivos de cuidado exigibles en este tipo de obras, no apreciándose una actividad culposa o negligente que permita desvalorar su conducta, siquiera levemente, en los términos expuestos por la sentencia impugnada.

 

            La imputación sobre el Sr....... descansa  sobre los siguientes extremos, según recoge la propia sentencia:

 

  1. a) Se reduce la causa del accidente al exceso de humedad de la pared medianera, como consecuencia de una continuada exposición, según refieren ambos peritajes.(Anteced. Tercero).

 

  1. b) El derribo de la finca adyacente dejó al descubierto la pared medianera lo que propició que la misma estuviera expuesta a la intemperie y a la penetración de humedad.(Anteced.Tercero y F. Jco.Cuarto).

 

  1. c) Delito de arriostramiento lateral de la pared medianera. (F.Jco Cuarto).

 

  1. d) "Las garantías adoptadas por el Arquitecto Municipal para prever y evitar los daños previsibles y evitables no han ofrecido un resultado positivo revelando su insuficiencia." ( Sic. F.Jco. Cuarto).

 

            Se reprocha por tanto al arquitecto, el no proteger de humedad la pared medianera y en todo caso omitir la colocación de puntales, en previsión de un hipotético colapso de aquella, circunstancias que, en atención al resultado producido, se demuestran debieron ser advertidas y subsanadas durante el derribo.              

 

            Por tanto el criterio que debe ser tenido en consideración debe basarse en un punto de vista "ex ante", esto es, sólo resulta legalmente admisible  reprochar la inobservancia de aquellas conductas que, "ex ante", resulten procedentes para impedir la producción de un resultado lesivo y que deban ser exigibles en el concreto ámbito de actuación del agente y no las que "ex post" se demuestran como impeditivas del resultado.

 

            En primer lugar, la realización de la obra de derribo se practicó con estricta escrupulosidad:

           

            - Se mantuvo la pared medianera de la finca derruida precisamente para proteger de humedad la pared de la finca siniestrada.

           

             No se ajusta a la realidad por tanto el relato fáctico contenido en la resolución impugnada cuando alude a la "continuada penetración de humedades por haber sido derruida la pared del inmueble adyacente". La pared medianera de la finca derribada se mantuvo en su totalidad, tanto para dotar  a la adyacente de mayor consistencia, como para obviar los problemas de humedades, para lo que incluso se respetó el propio revestimiento externo de pintura.

                       

            En este sentido, el dictamen de los peritos, Sres............. consideró eficaz este medio de protección, (folio .... del informe), sosteniendo que las humedades de la pared tuvieron su origen en filtraciones ajenas al derribo y en concreto al folio..... se objetiva como causa fundamental la entrada de agua a través de la pared de tochana construida sobre la medianera, al añadirse una nueva planta con posterioridad a la construcción del cuerpo principal.

 

            - No resultaba preciso arriostrar, esto es, apuntalar la pared medianera, ya que pudo observarse como el edificio siniestrado no servía de apoyo a ninguno de los adyacentes y, en este sentido, la pericial aludida con anterioridad (Folio 14, párrafo 3º) se pronuncia con absoluta rotundidad, contra el criterio sostenido en la primera de las periciales, en el sentido que una pared de tapia  puede quedar al descubierto sin estar apuntalada, siendo habitual en la comarca este tipo de usos constructivos.

 

            - La previsión de proteger la pared medianera de las humedades sí que se llevó a cabo en la segunda finca adyacente a la demolida, al detectar el propio acusado la posibilidad de filtraciones en la pared de tapia, que por otra parte tampoco se apuntaló, sin la menor consecuencia hasta la fecha.

           

            Ello pone de relieve que mi representado tuvo presente esta eventualidad y no conceptuó necesario proteger externamente la pared medianera de la finca siniestrada por cuanto objetivamente y en lo que concernía a las consecuencias del derribo, no se derivaba esta posibilidad.

 

             Cuestión bien diferente es que la casa presentase vicios estructurales ocultos, de los que no eran conscientes ni los propios vecinos, que posibilitasen esta filtraciones y de las que obviamente no puede hacerse responsable a mi patrocinado en su concreto ámbito de actuación ni con la mayor de las diligencias posibles.

                       

            El Juez "a quo", sostiene precisamente criterio bien distinto del que esta parte entiende debe ser de aplicación y nos referimos en concreto a la necesidad de valorar "ex ante" la conducta del agente como constitutiva de esa infracción de la norma de cuidado. Así por ejemplo, en el Primero de los F.Dº.  sin entrar a examinar los problemas estructurales de la vivienda siniestrada, aludidos en el dictamen pericial y de una indudable trascendencia como causas directas que permiten explicar el siniestro, reduce la cuestión  al estimar, en todo caso, dada la coincidencia entre ambos dictámenes periciales en la importancia de la humedad como factor desencadenante del colapso del inmueble, que el derribo no es ajeno a la existencia de tales humedades pues "favoreció que la pared medianera quedase expuesta a la intemperie y a la penetración de humedad y a la vista de los resultados producidos se revela insuficientes los medios de protección".

           

            El resultado, entonces, permite calificar como insuficientes las concretas medidas adoptadas por el técnico, es decir "ex post" se han revelado insuficientes, y ello, además, prescindiendo de valorar en la sentencia las restantes causas que han tenido una directa incidencia en el siniestro. Sólo la actuación realizada por mi representado permite explicar desde criterios causales el accidente ocurrido, al socaire de un dictamen pericial donde uno de los peritos ha resultado tener un interés directo en el pleito, habiéndose planteado en la Vista su posible recusación.

           

            Poco importa que la vía de penetración de agua detectada por los peritos en la unión de la nueva planta con la medianera del edificio siniestrado fuese la causa principal y eficiente de las humedades de la pared de tapia y por consiguiente de la debilitación de la pared; el criterio del Juez " a quo" es entender que, en todo caso, correspondía al arquitecto responsable detectar este defecto y tomar medidas adecuadas, pese a que el derribo no comprometía ni directa ni indirectamente la seguridad del edificio colindante, ni por descontado contribuía a las humedades de la finca, lo que en términos de defensa debemos decir que resulta un criterio jurídicamente inadmisible.

Poco importa que el dictamen de los peritos judiciales aprecien también serios problemas estructurales en la vivienda, anteriores al derrumbe (folio 60) y  que "in fine", aludan igualmente a la  posible existencia de otros factores desencadenantes del proceso.

 

     En definitiva, la actuación del Sr........... se debe estimar como correcta a la luz de la valoración global de la prueba practicada y específicamente de los dictámenes periciales obrantes en la causa, sin que el resultado pueda ser tenido en consideración, para fundar un reproche como el deducido por el órgano sentenciador.

           

           

            SEGUNDA.- La infracción del deber de cuidado ha de tener como resultado la realización de la parte objetiva de un hecho previsto en un tipo doloso. En el presente caso, dada la separación temporal entre ambos hechos, es necesario que el resultado  haya sido causado  por la infracción del deber de cuidado del agente y pueda imputarse objetivamente a él.

 

            Ello supone una doble exigencia: Existencia de relación de causalidad y, en segundo lugar, que la causación del resultado entre dentro de la finalidad de la norma, es decir, que entre el resultado causado y la acción exista una determinada relación de riesgo.

           

            Por tanto, aun en el negado supuesto de que se estimase la existencia de una infracción de las cautelas debidas por parte de mi patrocinado, no puede serle atribuido tal resultado, y ello, tanto desde una perspectiva causal como de imputación objetiva, dada la concurrencia de un conjunto de causas coetáneas y posteriores a su actuación, que no sólo impiden afirmar que de la misma se derivase el concreto resultado producido, sino también posibilitan la incriminación de conductas ajenas a mi representado.

 

            La sentencia impugnada soslaya cualquier estudio acerca de otras causas eficaces o coadyuvantes del derrumbe, así como de la concurrencia de otras conductas merecedoras de reproche penal.

 

            En este sentido, el F.J. Tercero plantea la posible ruptura del nexo causal al tener en cuenta el transcurso de tiempo transcurrido entre la obra realizada por éste y el derrumbe del inmueble siniestrado, desestimando esta posibilidad al reducir su enfoque del problema a una perspectiva meramente causal de la cuestión y circunscribiéndola exclusivamente al estricto ámbito de actuación de mi patrocinado. Se soslayan en este apartado un conjunto de hechos y circunstancias de notable entidad y que guardan sin duda una estrecha relación con el resultado producido:

 

            En primer lugar, resulta obligado hacer mención al resultado del informe emitido por los peritos de parte, en lo que concierne al estado del inmueble siniestrado con anterioridad al derribo de la casa vecina.

           

            No puede por menos que calificarse como de exhaustivo este dictamen pericial, que no realiza hipótesis sobre las condiciones del inmueble sino que las objetiva a través de los estudios practicados y especialmente del historial de la finca y de los reconocimientos plasmados en el reportaje fotográfico adjuntado.

           

            De él se desprende que la situación estructural de la finca presentaba notables deficiencias que eran desconocidas incluso por los vecinos del inmueble y de difícil acreditación previa:

 

            - La construcción en el año 1947 de una nueva planta en el inmueble siniestrado dio lugar a una excentricidad de las cargas lo que conllevó que la pared medianera no tuviese un reparto equilibrado del esfuerzo lo que  provocó su acombamiento.

 

            - Los forjados de este edificio no coincidían con los de la edificación vecina. Se trata de un  defecto en la construcción  que obligó a la pared medianera a unos esfuerzos para los que no está preparada y que originaron desplomes en ésta (en parecidos términos se pronuncia el segundo dictamen ).

 

            - La construcción de la planta suplementaria mediante tochana sin revestimiento exterior, creó una vía de agua a través de la base de la pared que canalizaba el agua hasta las junturas de ésta con la medianera, lo que permitió la filtración masiva del agua en su interior y como consecuencia fue  la causa del colapso de la medianera.

 

            El resultado al que llegan los peritos es que el derribo del inmueble adyacente al siniestrado no aportó ninguna causa eficiente para el derrumbe, que en todo caso debe atribuirse al propio estado del edificio y a las deficiencias aludidas.

 

            En resumen de lo expuesto, entendemos que las causas eficientes del desplome de la pared medianera no pueden imputarse a mi patrocinado y que el transcurso de esos dos años, desde su actuación hasta la producción del evento, de existir, contra nuestro criterio ya expuesto, una conducta levemente descuidada, tampoco podría imputársele el resultado producido, dada la concurrencia de causas coadyuvantes y acciones culposas  posteriores cometidas por otros agentes, que poseen una mayor relevancia causal en cuanto a la concreción y atribución del resultado producido.

 

            En el ámbito de la imprudencia punible,  el carácter culposo de la conducta base no basta para determinar la existencia del tipo punible, sino que, como recuerda la sentencia de 3 de junio de 1989, la Jurisprudencia ha subrayado el carácter de elemento esencial de la apreciación de la imprudencia que tiene el denominado  nexo causal  entre la acción y el resultado y cómo este nexo se quiebra si interfiere algún hecho extraño procedente de un tercero o incluso del propio perjudicado.

           

            Este comportamiento voluntario del agente, asumiendo los riesgos de la acción base o introduciendo en el proceso causal nuevos factores que contribuyen al resultado ha sido siempre valorado , tanto por la doctrina como por la Jurisprudencia, como un elemento paliativo o excluyente de la responsabilidad del autor, acudiendo a diversos  razonamientos:

 

            -Primero, y en el más estricto terreno de la causalidad, con la tesis de "la prohibición de regreso", por la que se afirma que la cadena causal se quiebra si interfiere en ella una acción voluntaria de la propia víctima que contribuye eficazmente al resultado:

           

            En el presente caso, la actuación de la propiedad representada por el Sr.............. realiza sin duda una actuación notoriamente temeraria, con desprecio de un riesgo evidente, inmediato y objetivado. Lo que rompería sin duda esa hipotética cadena causal iniciada, según el criterio del Juez " a quo " por la conducta de  mi representado.

 

 

            Y, en su virtud

 

            SUPLICO AL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN: Que habiendo por presentado este escrito se sirva admitirlo y, en méritos a su contenido se tenga por interpuesto Recurso de Apelación contra la sentencia dictada en fecha ….. de …., tramitarla con arreglo a Derecho, se remitan los autos a la Audiencia Provincial a fin de que dicte en su día nueva resolución, por la que acogiéndose las argumentaciones contenidas en el cuerpo de este escrito decrete la libre absolución con todos los pronunciamientos favorables en relación con mi representado D..........................

 

 

En ……… , a ……… de……… 200………

 

___________                                                          _________

El Procurador                                                          El Abogado

 

 

 

?>
No Existen Notificaciones