Escrito de denuncia por delito contra la salud pública
Marginal : 907988

ESCRITO DE DENUNCIA POR DELITO CONTRA LA SALUD PÚBLICA

 

AL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN DE....QUE POR TURNO CORRESPONDA

 

Comparece Don..........., en nombre y representación de Doña....mayor de edad, y con D.N.I. nº..., según acredito mediante escritura de poder, ante el Juzgado al que por reparto corresponda comparezco y, como mejor en Derecho proceda, DIGO:

 

Que por medio del presente escrito formulo expresa DENUNCIA frente al médico Don.........., con domicilio profesional a efectos de citaciones y notificaciones en su Consulta privada, C/...nº...., en la ciudad de...., y ello con base en los siguientes

 

ANTECEDENTES

 

PRIMERO.- La relación circunstancial de los hechos, con expresión de lugar y fechas en que se sucedieron, es la siguiente:

 

El médico denunciado, Don..., tiene una consulta privada sita en la calle..., nº..., del término municipal de....

 

En dicha consulta privada, y desde hace más de cuatro años, el denunciado viene tratando a pacientes con problemas de obesidad.

 

Sin poseer la correspondiente autorización sanitaria otorgada por las autoridades competentes, el denunciado fabrica en un local existente en el polígono de...de esta ciudad el producto denominado «Bio-Adelgazante Natural», que contiene diversas sustancias químicas, y entre ellas, polvo de tiroides; todo ello en proporciones irregulares dado el burdo sistema de fabricación, mezcla y envasado, y sin efectivo control ni dirección técnica alguna.

 

El mencionado producto se está vendiendo de forma directa por el denunciado a pacientes en su consulta privada, y también a las diferentes personas que se lo solicitan telefónicamente desde distintas provincias de la geografía española, a las cuales se lo remite por correo o a través de empresas de mensajería.

 

SEGUNDO.- Conforme a la Ley 29/2006, de 26 de julio, de Garantías y Uso racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios (art. 7):

 

?Artículo 7. Medicamentos legalmente reconocidos.

 

1. Sólo serán medicamentos los que se enumeran a continuación:

 

Los medicamentos de uso humano y de uso veterinario elaborados industrialmente o en cuya fabricación intervenga un proceso industrial.

 

Las fórmulas magistrales.

 

Los preparados oficinales.

 

Los medicamentos especiales previstos en esta Ley.

 

2. Tendrán el tratamiento legal de medicamentos a efectos de la aplicación de esta Ley y de su control general las sustancias o combinaciones de sustancias autorizadas para su empleo en ensayos clínicos o para investigación en animales.

 

3. Corresponde a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios resolver sobre la atribución de la condición de medicamento.

 

4. Los remedios secretos están prohibidos. Serán considerados secretos aquellos productos de los que se desconozca su composición y características.

 

5. Es obligatorio declarar a la autoridad sanitaria todas las características y propiedades conocidas de los medicamentos.

 

6. En caso de duda, cuando un producto pueda responder a la definición de medicamento se le aplicará esta Ley, incluso si a dicho producto se le pudiera aplicar la definición contemplada en otra norma?.

 

Por su parte el artículo 4.1 considera como actividades prohibidas la elaboración, fabricación, importación, exportación, distribución, comercialización, prescripción y dispensación de productos, preparados, sustancias o combinaciones de las mismas, que se presenten como medicamentos sin estar legalmente reconocidos como tales, especificando el artículo 9.1 de la citada Ley que: ?Ningún medicamento elaborado industrialmente podrá ser puesto en el mercado sin la previa autorización de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios e inscripción en el Registro de Medicamentos o sin haber obtenido la autorización de conformidad con lo dispuesto en las normas europeas que establecen los procedimientos comunitarios para la autorización y control de los medicamentos de uso humano y veterinario y que regula la Agencia Europea de Medicamentos?.

 

TERCERO.- Nos encontramos ante una conducta que consiste en la elaboración y distribución de unos productos nocivos para la salud, por supuesto sin la debida autorización: una continuada y delictiva conducta perfectamente incardinable en el ámbito punitivo del artículo 359 del Código Penal actual, y en este sentido, formulamos la presente denuncia, con el objetivo de que la salud pública sea debidamente protegida.

 

La nota característica de los delitos contra la salud pública en general es la de ser un delito de peligro abstracto. Las conductas tipificadas a tales efectos en el Código Penal están establecidas para proteger al colectivo social de un mal en potencia. No tutelan un bien o derecho concreto, sino la posición de que la salud del colectivo se vea menoscabada por cualquiera de las conductas tipificadas en su articulado. Su naturaleza sería la de delitos de peligro común que equivaldría, en definitiva a la de delitos de riesgo en general.

 

Se incrimina en el artículo 359 CP la elaboración, suministro o comercio, sin hallarse debidamente autorizado, de sustancias nocivas para la salud, debiendo entenderse que es nociva toda sustancia no utilizada con criterio de normal prudencia y conforme a las apreciaciones de su preparación y empleo, o en cualquier forma que se ajuste a prácticas de elemental previsión, produzca efectos perjudiciales en la salud de los consumidores, usuarios o terceros. Igualmente lo es aquella cuyo uso repetido entraña peligro para la salud.

 

Tal y como ha señalado el Tribunal Supremo (Sala de lo Penal) en su Sentencia de 11 de octubre de 2004, el delito del art. 359 CP se descompone en los siguientes elementos:

 

A) La elaboración (también el despacho, suministro o comercio en general) de sustancias nocivas para la salud pública o productos químicos que puedan causar estragos, entendiendo por estragos, no grandes daños (como se tipifican en el art. 346 CP), sino grandes males, que han de afectar a la salud pública, en función del rótulo del capítulo en donde se aloja el precepto; la distinción entre sustancias y productos es poco precisa porque las sustancias nocivas suelen ser, de ordinario, productos químicos, si comprendemos por lo «químico» aquello que se refiere a un compuesto molecular.

 

B) Que el autor del delito no se halle autorizado debidamente ?dice el precepto?, lo que nos sitúa en un elemento normativo del tipo, para tales acciones.

 

C) Finalmente, que tal conducta sea intencional, en el sentido de dolosa, conociendo y queriendo dicha actividad, incidiendo negativamente la teoría del error.

 

En el presente supuesto, no puede negarse la enorme gravedad de vender un fármaco manifestando que al sólo contener plantas medicinales es prácticamente inofensivo para la salud, sabiendo que en realidad contiene polvo de tiroides, entre otras sustancias, que todas ellas pueden producir a las personas que los consuman efectos dañinos para su salud, por tener contraindicaciones, interacciones y efectos secundarios.

 

En virtud de lo expuesto,

 

SUPLICO AL JUZGADO: admita el presente escrito junto con los documentos que se acompañan al mismo, y teniendo por formulada expresa DENUNCIA que contiene, proceda a la incoación de las diligencias previas de carácter criminal para el esclarecimiento de los hechos, y deslinde de las responsabilidades a que hubiera lugar.

 

OTROSÍ PRIMERO DIGO: que sin perjuicio de aquellas que S.Sª. estime necesario practicar, y puesta la denuncia en conocimiento del Ministerio Fiscal, sugerimos las siguientes diligencias de investigación:

 

1º.- Se requiera al médico Don.........., con domicilio profesional a efectos de citaciones y notificaciones en su Consulta privada, C/...nº...., en la ciudad de....

 

2º.- Se reciba declaración al denunciado como imputado.

 

SUPLICO AL JUZGADO: Tenga a bien así acordarlo.

 

Lugar, fecha y firma.

 

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